Entrevista a MARIE MONIQUE ROBIN
Autora del libro y del documental
lunes, 23 de agosto de 2010
lunes, 16 de agosto de 2010
Glocalidad y reforma agraria:
Resumen
“ Reforma agraria” fue una expresión mágica en el mundo del desarrollo rural latinoamericano durante décadas. En los últimos veite años, sin embargo, se la ha considerado como un tema inviable en los escenarios de la globalización.
El objeto del arículo es, no tanto proponer un balance exhaustivo de lo que supuso la era reformista, como señalar sus “luces” (su contribución a la modernización de las estructuras agrarias) y sus “sombras” (la situación en que quedó un porcentaje significativo de la población campesina).
Más allá de las interpretaciones convencionales, se pone énfasis en la importancia de analizar algunos de los efectos nunca previstos –sobre todo en el ámbito de la redefinición de los actores sociales– y traer a colación qué de retórico y qué de razonable hay en el argumento del obsoletismo de este tipo de medidas redistributivas más en un horizonte en que instituciones como el Banco Mundial están empezando a revisar la propia noción de reforma agraria como estrategia plausible de cara al futuro inmediato.
Fuente
http://www.flacso.org.ec/docs/i24breton.pdf
“ Reforma agraria” fue una expresión mágica en el mundo del desarrollo rural latinoamericano durante décadas. En los últimos veite años, sin embargo, se la ha considerado como un tema inviable en los escenarios de la globalización.
El objeto del arículo es, no tanto proponer un balance exhaustivo de lo que supuso la era reformista, como señalar sus “luces” (su contribución a la modernización de las estructuras agrarias) y sus “sombras” (la situación en que quedó un porcentaje significativo de la población campesina).
Más allá de las interpretaciones convencionales, se pone énfasis en la importancia de analizar algunos de los efectos nunca previstos –sobre todo en el ámbito de la redefinición de los actores sociales– y traer a colación qué de retórico y qué de razonable hay en el argumento del obsoletismo de este tipo de medidas redistributivas más en un horizonte en que instituciones como el Banco Mundial están empezando a revisar la propia noción de reforma agraria como estrategia plausible de cara al futuro inmediato.
Fuente
http://www.flacso.org.ec/docs/i24breton.pdf
EL FUTURO DE LA COMIDA
El futuro de la comida es un documental estadounidense de 2004 que hace una investigación en profundidad sobre productos alimenticios patentados y sin etiquetar alterados genéticamente que han ido entrando silenciosamente en las tiendas de comestibles estadounidenses desde la década pasada.
FRAGMENTO
FRAGMENTO
LA IMPORTANCIA ESTRATEGICA DE LA SOJA EN EL MERCOSUR
La agricultura en el Mercosur
Podemos realizar una revisión en de la historia reciente de la agricultura en Brasil y Argentina ya que son los de mayor peso económico dentro del Mercosur, y de diferencias considerable.
La agricultura brasileña no fue realizada por la politica industrial. A partir de la finalización de la década del 60 la politica agricola brasilera se comprometio con la modernización del sector con la transformacion agroindustrial y con la prograsiva internalización.La agricultura nunca fue un obstaculo para la industrialización.
Argentina en cambio estructuro su economia y su espacio territorial en torno a la produccion en la región pampeana, durante toda su hidtoria fue construyendo una fisonomia de pais agropucuario.
Brasil y Argentina son los mayores productores de soja de America Latina correspondiendole en conjunto mas del 90% del toal regional, ademas ocupan el segundo y tercer lugar nivel mundial dspues de los EE UU.
El afianzamiento de las relaciones comerciales entre Argentina y Brasil puesto en evidencia por la cuantia de las exportaciones argetinas destinadas a Brasil como asi tambien por la relevancia de las importaciones que proceden de este pais se va demostrado por el aumento de relaciones comerciales dentro del propio Mercosur en comparacion con la que cada uno de los mienbros tuvo tuvo con otras regiones del mundo. En este escenario un producto como la soja cobra importancia estrategica debido a que Brasil no es un importante destino de las exportaciones Argentinas de soja y sus derivados, ni tampoco Argentina un espacio codiciado por este rubro para Brasil y frente a esto una desición inteligente de la politica regional puede consistir en una alianza de los dos paises mas grande del Mercosur son la finalidad de obtener mejores condiciones en al mercado comprador.
Pero la soja sólo puede resultar estrategica si se consolidan los intereses regionales contemplando las caracteristicas ambientales y sociales ademas de las politico-economicas para conformar un territorio autónomo con entidad y fuerza propia frente a otros proyectos que intentan ser sumamente hegemonicos.
Argentina y Brasil necesitan innovaviones que le permitan la sustentabilidad ecologica, economica y social,nacesita de todos los recursos que crren ventajas comparativas dinamicas en cada lugar del territorio.
La expansión de la soja en Argentina y probablemente en Brasil es consecuencia de la demanda externa y la soja de adapta a cualquier territorio, dewsplasando cultivos tradicionales , destruyendo las economias regionales.
Fuente: Analia S. Conte.
Podemos realizar una revisión en de la historia reciente de la agricultura en Brasil y Argentina ya que son los de mayor peso económico dentro del Mercosur, y de diferencias considerable.
La agricultura brasileña no fue realizada por la politica industrial. A partir de la finalización de la década del 60 la politica agricola brasilera se comprometio con la modernización del sector con la transformacion agroindustrial y con la prograsiva internalización.La agricultura nunca fue un obstaculo para la industrialización.
Argentina en cambio estructuro su economia y su espacio territorial en torno a la produccion en la región pampeana, durante toda su hidtoria fue construyendo una fisonomia de pais agropucuario.
Brasil y Argentina son los mayores productores de soja de America Latina correspondiendole en conjunto mas del 90% del toal regional, ademas ocupan el segundo y tercer lugar nivel mundial dspues de los EE UU.
El afianzamiento de las relaciones comerciales entre Argentina y Brasil puesto en evidencia por la cuantia de las exportaciones argetinas destinadas a Brasil como asi tambien por la relevancia de las importaciones que proceden de este pais se va demostrado por el aumento de relaciones comerciales dentro del propio Mercosur en comparacion con la que cada uno de los mienbros tuvo tuvo con otras regiones del mundo. En este escenario un producto como la soja cobra importancia estrategica debido a que Brasil no es un importante destino de las exportaciones Argentinas de soja y sus derivados, ni tampoco Argentina un espacio codiciado por este rubro para Brasil y frente a esto una desición inteligente de la politica regional puede consistir en una alianza de los dos paises mas grande del Mercosur son la finalidad de obtener mejores condiciones en al mercado comprador.
Pero la soja sólo puede resultar estrategica si se consolidan los intereses regionales contemplando las caracteristicas ambientales y sociales ademas de las politico-economicas para conformar un territorio autónomo con entidad y fuerza propia frente a otros proyectos que intentan ser sumamente hegemonicos.
Argentina y Brasil necesitan innovaviones que le permitan la sustentabilidad ecologica, economica y social,nacesita de todos los recursos que crren ventajas comparativas dinamicas en cada lugar del territorio.
La expansión de la soja en Argentina y probablemente en Brasil es consecuencia de la demanda externa y la soja de adapta a cualquier territorio, dewsplasando cultivos tradicionales , destruyendo las economias regionales.
Fuente: Analia S. Conte.
AGRICULTURA
En Estados Unidos encontramos la agricultura organizada en distintos cinturones
· Cinturón lechero (Dairy Belt) Desde el estuario del San Lorenzo a la región de los Grandes Lagos, constituye el área con un sistema de explotación tradicionalmente más intensivo. Con clima húmedo y temperaturas estivales bajas, y teniendo en cuenta que aquí se localizan los principales mercados urbanos de ambos países, se ha desarrollado una especialización ganadera orientada a la producción de lácteos y derivados, con un policultivo de cereales, pienso, forrajeras y pasto. La presión de la demanda ha permitido el mantenimiento de cinturones hortícolas periurbanos muy intensivos.
· Cinturón maicero (Corn Belt) Hacia el sur del cinturón lechero donde, manteniendo una humedad estival suficiente, aumenta la integral térmica y la insolación anual. Se extiende desde Iowa y Missouri a Ohio en el Medio Oeste. Las favorables condiciones climáticas unidas a los buenos suelos permiten obtener elevados rendimientos y unos niveles de renta agraria muy elevada en ambos países. Se emplea generalmente para la elaboración de piensos destinados a una cabaña bovina y porcina para producción de carne.
· Cinturón triguero (Wheat Belt) Desde Alberta hasta Kansas, Oklahoma y el norte de Texas se extiende en áreas más secas y temperatura más contrastada que impusieron tradicionalmente una explotación de carácter extensivo y largo barbecho, intensamente mecanizadas (Dry Farming). Al monocultivo sobre extensas superficies le ha ido sustituyendo una progresiva diversificación de los paisajes agrícolas, tanto por la rotación del trigo con el girasol como por la extensión del regadío mediante perforación que le ha permitido introducir cultivos como la remolacha.
· Cinturón algodonero (Cotton Belt) Afincado en los estados del Viejo Sur, desde Texas y Louisiana hasta Carolina del Norte en el que, junto al vestigio de las antiguas plantaciones esclavistas de algodón y tabaco, se sumaba la existencia de áreas hortofrutícolas junto a la costa atlántica. Es el que ha sufrido mayores transformaciones en los últimos decenios: retroceso del algodón, cambio por cultivos subtropicales como cítricos y caña de azúcar.
· Mitad occidental del territorio. Zona de pastos Casi la mitad occidental del territorio constituye la última unidad homogénea dominada por pastos extensivos sobre tierras bastante áridas que sirven de soporte a una cabaña ganadera bovina y ovina destinada a la producción de carne. El terrazgo agrícola se reduce a pequeñas franjas regadas junto a ríos y manantiales.Las mejoras tecnológicas y un volumen elevado de inversiones públicas y privadas han permitido su expansión constante, que alcanza su máximo desarrollo en el Gran Valle de California, principal área hortofrutícola y vitícola del país, en donde el clima cálido, los bajos costes salariales y las reducidas tarifas del transporte han permitido el desarrollo de grandes explotaciones intensivas que sitúan a este estado en la cabeza de la renta agraria total.
Fuente: Mendez Ricardo-Molinero Fernando
· Cinturón lechero (Dairy Belt) Desde el estuario del San Lorenzo a la región de los Grandes Lagos, constituye el área con un sistema de explotación tradicionalmente más intensivo. Con clima húmedo y temperaturas estivales bajas, y teniendo en cuenta que aquí se localizan los principales mercados urbanos de ambos países, se ha desarrollado una especialización ganadera orientada a la producción de lácteos y derivados, con un policultivo de cereales, pienso, forrajeras y pasto. La presión de la demanda ha permitido el mantenimiento de cinturones hortícolas periurbanos muy intensivos.
· Cinturón maicero (Corn Belt) Hacia el sur del cinturón lechero donde, manteniendo una humedad estival suficiente, aumenta la integral térmica y la insolación anual. Se extiende desde Iowa y Missouri a Ohio en el Medio Oeste. Las favorables condiciones climáticas unidas a los buenos suelos permiten obtener elevados rendimientos y unos niveles de renta agraria muy elevada en ambos países. Se emplea generalmente para la elaboración de piensos destinados a una cabaña bovina y porcina para producción de carne.
· Cinturón triguero (Wheat Belt) Desde Alberta hasta Kansas, Oklahoma y el norte de Texas se extiende en áreas más secas y temperatura más contrastada que impusieron tradicionalmente una explotación de carácter extensivo y largo barbecho, intensamente mecanizadas (Dry Farming). Al monocultivo sobre extensas superficies le ha ido sustituyendo una progresiva diversificación de los paisajes agrícolas, tanto por la rotación del trigo con el girasol como por la extensión del regadío mediante perforación que le ha permitido introducir cultivos como la remolacha.
· Cinturón algodonero (Cotton Belt) Afincado en los estados del Viejo Sur, desde Texas y Louisiana hasta Carolina del Norte en el que, junto al vestigio de las antiguas plantaciones esclavistas de algodón y tabaco, se sumaba la existencia de áreas hortofrutícolas junto a la costa atlántica. Es el que ha sufrido mayores transformaciones en los últimos decenios: retroceso del algodón, cambio por cultivos subtropicales como cítricos y caña de azúcar.
· Mitad occidental del territorio. Zona de pastos Casi la mitad occidental del territorio constituye la última unidad homogénea dominada por pastos extensivos sobre tierras bastante áridas que sirven de soporte a una cabaña ganadera bovina y ovina destinada a la producción de carne. El terrazgo agrícola se reduce a pequeñas franjas regadas junto a ríos y manantiales.Las mejoras tecnológicas y un volumen elevado de inversiones públicas y privadas han permitido su expansión constante, que alcanza su máximo desarrollo en el Gran Valle de California, principal área hortofrutícola y vitícola del país, en donde el clima cálido, los bajos costes salariales y las reducidas tarifas del transporte han permitido el desarrollo de grandes explotaciones intensivas que sitúan a este estado en la cabeza de la renta agraria total.
Fuente: Mendez Ricardo-Molinero Fernando
domingo, 15 de agosto de 2010
Fuga de Cerebros Argentinos
Fuga de Cerebros Argentinos:
Causas y Consecuencias de un fenómeno que continúa
Diana V, Suárez
INTRODUCCION
¿Qué le pasa a un país que importa máquinas e insumos y exporta científicos,
profesionales, técnicos y estudiantes? Lamentablemente, la realidad Argentina
muestra importantes indicios de que en el corto-mediano plazo encontrará la respuesta.
Durante las últimas 4 décadas, la Argentina ha desarrollado un patrón de
crecimiento escasamente intensivo en recursos humanos calificados y en conocimiento, lo que condujo a que, desde la demanda, los científicos y profesionales formados no encontraran (ni encuentren) lugar en donde desarrollar las capacidades y competencias adquiridas. Por esto a menudo se afirma que la Argentina ha formado a profesionales y científicos de primer nivel para luego exportarlos. Le hemos demostrado a todo el planeta tierra que es posible tener uno de los mejores equipos de fútbol del mundo y al mismo una economía caracterizada por poseer una de las peores performances del mundo durante los últimos 30 años. Se venden deportistas por sumas exorbitantes y a la vez se permite que nuestra mano de obra calificada emigre por falta de oportunidades.
La evidencia empírica ha probado que el avance tecnológico es un factor clave
para el crecimiento y desarrollo, que los países que más se han desarrollado en las últimas décadas son aquellos que han generado mayores competencias tecnológicas. En este sentido, tradicionalmente se ha afirmado que son los países desarrollados los que generan y exportan las nuevas tecnologías a los países en desarrollo. Por lo tanto, tecnología se difunde en forma de bienes que la poseen incorporada y que se demandan y ofertan en el mercado. Por lo tanto, las fuerzas de la oferta y la demanda conducen todo al punto de equilibrio, un equilibrio que asegura el funcionamiento “óptimo de la economía”.
Ahora bien, esta afirmación es errónea en dos sentidos.
Ya desde los años sesenta, diversos trabajos han demostrado que la
incorporación de tecnología no es una actividad pasiva sino que dadas las diferencias en la dotación de recursos, el tipo y calidad de los insumos
y en los gustos locales, toda nueva tecnología requiere de adaptaciones “idiosincráticas” para su operación en el medio local
(TEITEL, 1990). Existen marcadas diferencias entre los sistemas productivos
para los que la tecnología ha sido diseñada: escala, gustos y preferencias de la demanda, legislaciones y características regionales específicas. Por lo tanto, cuando una nueva tecnología, ya sea incorporada o desincorporada, se inserta al sistema productivo de otra región comienzan a aparecer contradicciones y desajustes entre capacidad productiva y producción real. Esto, en última
instancia, se transforma en un desincentivo a la inversión, retroalimentando negativamente el circuito de la mejora continua y la innovación.
En segundo lugar, existen problemas derivados tanto de la elección y acceso
a la tecnología, como aquellos generados por distintas trayectorias de
aprendizaje y requerimientos de capacidades específicas (ENOS Y PARK, 1988). Por consiguiente, aún para “comprar” tecnología a los países desarrollados es necesario contar con recursos humanos calificados capaces de seleccionarla y adaptarla y, a su vez, de desarrollar y sostener un sistema productivo capaz de generar los recursos necesarios para adquirirla.
Ahora bien, por un lado no toda la tecnología está disponible, existen,
por ejemplo,secretos comerciales y estrictas leyes de propiedad
(tanto física como intelectual), por el otro, la tecnología no es
adoptada instantáneamente sino que suele pasar un período considerable entre su generación y su difusión. Esto deja a los países “importadores” de tecnología siempre un paso atrás en la carrera por el avance tecnológico y, junto con ello, en el sendero del desarrollo y la competitividad. Nuevamente, la necesidad de contar con recursos humanos capaces de generar nuevas tecnologías se vuelve imperiosa.
Nuestro país cuenta con empresas que operan cerca de la frontera tecnológica
internacional y que buscan insertarse en los nuevos mercados abiertos por las tecnologías de comunicación e información, la biotecnología o la búsqueda de nuevos combustibles.
Estas empresas usualmente contratan en el exterior el desarrollo de nuevos productos o procesos o directamente los importan. Paradójicamente, la gran mayoría de los recursos humanos que emigran afirman no tener posibilidades de desarrollo en la región. Por otro lado, existen empresas de menor porte que las anteriores pero no menos pujantes que podrían verse ampliamente beneficiadas por los desarrollos de nuestra ciencia. Sin embargo, usualmente afirman que en la Argentina la ciencia no puede brindarles nada.
La Argentina cuenta con universidades y centros de formación de una
excelencia académica comparable con la de los países desarrollados,
sin embargo, no basta con su existencia, también es necesario que los
científicos y profesionales que allí se forman se queden en el país, y para quedarse deben saber que cuentan con posibilidades de crecimiento. Cuando esto no ocurre, cuando una vez graduados los científicos y profesionales abandonan el país, se está en presencia del fenómeno conocido como “fuga de cerebros” (brain drain). Y es justamente lo que viene sucediendo en la Argentina desde hace más de cuatro décadas.
Quizá no haya una respuesta insesgada a la pregunta inicial pero sea cual
sea la respuesta exacta, la misma no será de ninguna manera positiva.
Un país que no posee recursos humanos capaces de adoptar y/o generar tecnología difícilmente se desarrolle.
Tampoco puede aspirar a ser un “buen segundo”, puesto que la brecha tecnológica tiende a ensancharse tras cada nuevo avance.
El objetivo del presente trabajo es analizar el fenómeno de la fuga de
cerebros en la Argentina en el marco de un contexto mundial de competencia creciente, en donde el crecimiento y la generación de ventajas competitivas sostenibles dependen de la calidad de los recursos humanos y el desarrollo de competencias tecnológicas. En la primera parte se analizarán las características de la fuga de cerebro en la Argentina en tanto fenómeno real, en un primer intento de cuantificación de las pérdidas e identificación de las causas. En la segunda parte se trata la relación entre la fuga de cerebros, el perfil de especialización productiva, los procesos innovativos y su impacto en el presente y en el futuro. Finalmente, en la tercera sección se presentan las conclusiones.
Causas y Consecuencias de un fenómeno que continúa
Diana V, Suárez
INTRODUCCION
¿Qué le pasa a un país que importa máquinas e insumos y exporta científicos,
profesionales, técnicos y estudiantes? Lamentablemente, la realidad Argentina
muestra importantes indicios de que en el corto-mediano plazo encontrará la respuesta.
Durante las últimas 4 décadas, la Argentina ha desarrollado un patrón de
crecimiento escasamente intensivo en recursos humanos calificados y en conocimiento, lo que condujo a que, desde la demanda, los científicos y profesionales formados no encontraran (ni encuentren) lugar en donde desarrollar las capacidades y competencias adquiridas. Por esto a menudo se afirma que la Argentina ha formado a profesionales y científicos de primer nivel para luego exportarlos. Le hemos demostrado a todo el planeta tierra que es posible tener uno de los mejores equipos de fútbol del mundo y al mismo una economía caracterizada por poseer una de las peores performances del mundo durante los últimos 30 años. Se venden deportistas por sumas exorbitantes y a la vez se permite que nuestra mano de obra calificada emigre por falta de oportunidades.
La evidencia empírica ha probado que el avance tecnológico es un factor clave
para el crecimiento y desarrollo, que los países que más se han desarrollado en las últimas décadas son aquellos que han generado mayores competencias tecnológicas. En este sentido, tradicionalmente se ha afirmado que son los países desarrollados los que generan y exportan las nuevas tecnologías a los países en desarrollo. Por lo tanto, tecnología se difunde en forma de bienes que la poseen incorporada y que se demandan y ofertan en el mercado. Por lo tanto, las fuerzas de la oferta y la demanda conducen todo al punto de equilibrio, un equilibrio que asegura el funcionamiento “óptimo de la economía”.
Ahora bien, esta afirmación es errónea en dos sentidos.
Ya desde los años sesenta, diversos trabajos han demostrado que la
incorporación de tecnología no es una actividad pasiva sino que dadas las diferencias en la dotación de recursos, el tipo y calidad de los insumos
y en los gustos locales, toda nueva tecnología requiere de adaptaciones “idiosincráticas” para su operación en el medio local
(TEITEL, 1990). Existen marcadas diferencias entre los sistemas productivos
para los que la tecnología ha sido diseñada: escala, gustos y preferencias de la demanda, legislaciones y características regionales específicas. Por lo tanto, cuando una nueva tecnología, ya sea incorporada o desincorporada, se inserta al sistema productivo de otra región comienzan a aparecer contradicciones y desajustes entre capacidad productiva y producción real. Esto, en última
instancia, se transforma en un desincentivo a la inversión, retroalimentando negativamente el circuito de la mejora continua y la innovación.
En segundo lugar, existen problemas derivados tanto de la elección y acceso
a la tecnología, como aquellos generados por distintas trayectorias de
aprendizaje y requerimientos de capacidades específicas (ENOS Y PARK, 1988). Por consiguiente, aún para “comprar” tecnología a los países desarrollados es necesario contar con recursos humanos calificados capaces de seleccionarla y adaptarla y, a su vez, de desarrollar y sostener un sistema productivo capaz de generar los recursos necesarios para adquirirla.
Ahora bien, por un lado no toda la tecnología está disponible, existen,
por ejemplo,secretos comerciales y estrictas leyes de propiedad
(tanto física como intelectual), por el otro, la tecnología no es
adoptada instantáneamente sino que suele pasar un período considerable entre su generación y su difusión. Esto deja a los países “importadores” de tecnología siempre un paso atrás en la carrera por el avance tecnológico y, junto con ello, en el sendero del desarrollo y la competitividad. Nuevamente, la necesidad de contar con recursos humanos capaces de generar nuevas tecnologías se vuelve imperiosa.
Nuestro país cuenta con empresas que operan cerca de la frontera tecnológica
internacional y que buscan insertarse en los nuevos mercados abiertos por las tecnologías de comunicación e información, la biotecnología o la búsqueda de nuevos combustibles.
Estas empresas usualmente contratan en el exterior el desarrollo de nuevos productos o procesos o directamente los importan. Paradójicamente, la gran mayoría de los recursos humanos que emigran afirman no tener posibilidades de desarrollo en la región. Por otro lado, existen empresas de menor porte que las anteriores pero no menos pujantes que podrían verse ampliamente beneficiadas por los desarrollos de nuestra ciencia. Sin embargo, usualmente afirman que en la Argentina la ciencia no puede brindarles nada.
La Argentina cuenta con universidades y centros de formación de una
excelencia académica comparable con la de los países desarrollados,
sin embargo, no basta con su existencia, también es necesario que los
científicos y profesionales que allí se forman se queden en el país, y para quedarse deben saber que cuentan con posibilidades de crecimiento. Cuando esto no ocurre, cuando una vez graduados los científicos y profesionales abandonan el país, se está en presencia del fenómeno conocido como “fuga de cerebros” (brain drain). Y es justamente lo que viene sucediendo en la Argentina desde hace más de cuatro décadas.
Quizá no haya una respuesta insesgada a la pregunta inicial pero sea cual
sea la respuesta exacta, la misma no será de ninguna manera positiva.
Un país que no posee recursos humanos capaces de adoptar y/o generar tecnología difícilmente se desarrolle.
Tampoco puede aspirar a ser un “buen segundo”, puesto que la brecha tecnológica tiende a ensancharse tras cada nuevo avance.
El objetivo del presente trabajo es analizar el fenómeno de la fuga de
cerebros en la Argentina en el marco de un contexto mundial de competencia creciente, en donde el crecimiento y la generación de ventajas competitivas sostenibles dependen de la calidad de los recursos humanos y el desarrollo de competencias tecnológicas. En la primera parte se analizarán las características de la fuga de cerebro en la Argentina en tanto fenómeno real, en un primer intento de cuantificación de las pérdidas e identificación de las causas. En la segunda parte se trata la relación entre la fuga de cerebros, el perfil de especialización productiva, los procesos innovativos y su impacto en el presente y en el futuro. Finalmente, en la tercera sección se presentan las conclusiones.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)